martes, 27 de enero de 2015

EL DÍA DEL MÚSICO ARGENTINO

El Dia de la Música y de los músicos fué instituído como tal en el siglo XIV (a casi mil años de la muerte de Santa Cecilia en Roma) y es el 22 de noviembre. Desde los años 1500 a 1650 distintos eventos europeos consagraron a dicha santidad el homenaje de la música y agregaron el famoso órgano musical a su iconografía.
Los “Cuentos de Cantérbury” de Geoffrey Chaucer, de finales del s. XIV, hacen alusión a Cecilia de Roma con una breve mención a la música. Cuando en 1584 se funda en Roma la Academia de la Música, es elegida patrona del instituto, momento a partir del cual, su veneración como patrona de la música se generaliza en casi todo el mundo.
En la Argentina se adoptó esa fecha desde hace muchos años pero una necesidad concreta y reivindicativa, de  aportes, fuentes de trabajo, difusión pública, Obra social y atención y jubilación de los músicos argentinos, dio origen al proyecto de Instaurar un Día del Músico Argentino promovido por el Instituto Nacional de la Música e ignoro qué papel jugó en éste tema el Sindicato Argentino de Músicos (SADEM). 
El debate en diputados pidió modificaciones al original pero el Senado lo aprobó lisito, estableciendo “la distribución oficial de la obra del flaco” como casi único mérito de la instauración del 23 de enero en homenaje a Spinetta. 
La diputada de Quilmes, Mayra Mendoza del FPV,señaló en la defensa del proyecto que "El Flaco" es TRANSVERSAL a todos los géneros musicales y música y poesía de más de cinco generaciones".  En referencia a Spinetta,  agregó que "lo que hizo con Almendra fue parte de un proceso de emancipación que todavía seguimos viviendo. Logró en su momento la castellanización del rock y eso aporta a la identidad de nuestra patria". Para cierto sector de la juventud política el Flaco fue un ejemplo.
Diego Boris, director del Instituto Nacional de la Música, destacó que "Luis tenía en claro el valor de la imagen" y que "siempre interpretó que los valores están para ser juzgados, lo que se vio en sus aportes para la ley de la Música y la de Servicios de Comunicación Audiovisual". 
La única oposición mediática fue de Juan Falú (Músico excepcional y viejo militante peronista) alegando una extranjerización de la cultura nacional, cierta “roquerización” en detrimento de la música nacional. Ninguna voz contraria al proyecto se animó a criticar al Flaco como músico, poeta o referente, lo cual para mi , es por lo menos llamativo. A veces la mediaticidad supera la crítica del arte a partir de sus verdaderos valores. 
El hecho es que la figura del Flaco es tan mediática que ya no habrá forma de que alguien vote en oposición, para cambiar la ley porque el hecho que es político ya no lo es, y la reivindicación social de los músicos seguirá sin resolverse hasta que no haya un Proyecto Cultural Nacional serio y consensuado por fuera de lo “que le gusta a la gente”.

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