viernes, 10 de octubre de 2014

SERÉ UN PELOTUDO PERO SOY ATEO


No creo en Dios ni en ningún otro personaje literario. Aunque suelo creer en los que estudian o no pueden, leen o chatean, salen con chicas o con chicos, conocen la calle, sufren la injusticia, van al cine o a los recitales, y además laburan, militan o no militan, juegan o se angustian, corren, cantan, dibujan, investigan, luchan, putean, se cagan de risa, aman, son felices, hacen goles, pasean al nieto o escriben; hasta creo en el pibe que se intoxica en la esquina, pero no creo en ningún Dios.



Soy ateo, un maldito y despreciable ateo, víctima reiterada del bulling serial místico- religioso. Pero no soy tan poca cosa que no merezca, por ejemplo, ser ateo; y aunque apenas  me consideren un ser humano, ya me asiste ese derecho. A mi también debe defenderme el INADI, porque no son pocos los que han sido enviados a la hoguera por pensar como pienso.

Quiero ejercer mi libertad de culto ateo, entre otras cosas porque la historia me enseñó que todos los holocaustos fueron obras militantes de fanáticos “creyentes”; como “instalaciones” macabras de la Fe.

¿Cómo voy a elegir si hay o no un Dios, un Diablo, un Quijote, un Leeloo, un Alien, un Yoda, un Buda o un Sr. Spock?. Eso  de entregarse a un personaje y amarlo para siempre, nunca estuvo en mis planes.  


– ¿Pero a quién se le ocurriría cuestionar las fantasías o la fe de los demás? – se preguntará usted:


bueno, a mí - pero tengo una buena razón adentro de mi escasa razón - una cosa es lagrimear como un niño cuando ET se escapa en bicicleta o una pareja de enamorados se coloca el anillo ante un altar y otra muy diferente es creerles a quienes pretenden convencerme que un Dios dispone de la vida y de la muerte de todos, incluidos varios millones de pibas y pibes asesinados por el hambre y las guerras. Los mismos culpables después organizan  CEREMONIAS,  MIRANDO AL CIELO, BESANDO EL PISO y cosas peores.
-Cuéntelos señor - etiquételos, TÓMELES FOTOS CON EL CELULAR, sáquelos de sus aulas, de sus faldas, de sus tetas, de sus familias, de sus ositos y muñecas, junte las pelotas y las zapatillas en dos pilas,  aléjelos de sus fantasías y de sus juegos; póngalos uno al lado del otro, haga una fila larga hasta que pueda apreciarlos en perspectiva entre líneas paralelas que se van juntando en el infinito y entonces los verá desde mi aterrada mirada - bueno – es la perspectiva de un ateo que también se niega a ser agnóstico porque no le dan el estómago ni la ceguera para quedarse callado ante esa especie de fe.
Sólo poseo una escasa razón, ya lo dije, por lo que nunca desprecio la información que nos provee la ciencia. No es mucho pero es algo y es de una magnitud fantástica. Y como la fe no es un teorema queda afuera de mi campo de convicción aunque no le escatimo interés; es un fenómeno social complicado, digno de mi más profunda preocupación, porque nadie pudo demostrar la existencia de ningún Dios utilizando el raciocinio y aún así la mitología se pasea entre nosotros con demasiada salud y gobierna el mundo.

Usted busque, lea y disfrute a Descartes, a Tomas de Aquino, a los Orientalistas, a los Iluministas, a cualquiera; hurgue en todo lo escrito sobre Dios y va a ver lo que le digo.
Me niego a creer en la existencia de algún supremo y me permito hablar de ello porque (también lo dije) no comparto la gambeta del silencio agnóstico.


Dios está tan ausente de la realidad como Superman. En la pantalla ambos pueden hacer cualquier cosa, pero en la vida real son incapaces de salvar una sola vida inocente. Se pasean uniformados con una ineficiencia absoluta y nada….. Todos los dioses del hombre suelen estar presentes en el momento de sus desgracias pero totalmente ausentes en el momento de su auxilio.


Y no me venga con ese latiguillo de cuarta….la culpa es de los hombres…., porque la culpa no es genérica, la culpa es de los hombres culpables, y casi todos son creyentes o  dicen serlo; y yo seré un pelotudo, pero a la hora de reírme de su inocencia – discúlpeme - ser un pelotudo va a ser más que suficiente.


JP

1 comentario:

JLO dijo...

y ni hablar que si todos existieran, Jesús no se bancaría una piña de Superman ni una pinza vulcana de Spock... así que no se a quien elegiría en verdad en todo caso...